jueves, 17 de septiembre de 2009

CAPÍTULO XI - Despedida

Hoy es el día, hoy tengo que confesarle todo a Gerard, me sentía feliz por dentro, por fin iba a decírselo todo. Cuando llegué a el colegio ese día, no lo vi en ningún lado entonces le pregunte a Mikey

-Daniela: Hey Mikey, ¿dónde está Gerard?
-Mikey: Pues creo que está en casa, ¿por qué?
-Daniela: Es que tengo que decirle algo, pero después de clases.
-Mikey: ahmm... okey.

Luego de clases como de costumbre los muchachos y yo nos fuimos caminando, primero se separaba Bob, quien era el que vivía más cerca del colegio, luego Mikey, después yo, luego Ray y Frank que vivían en la misma calle, pero esta vez no fui a mi casa sino que fui a casa de Mikey y Gerard, para hablar con él. Al llegar a la casa encontramos una nota en la mesa, la nota era de Gerard y decía: Mikey salí con Lynn al parque un rato, cuando llegues avísame, Atentamente Gerard.

Me hirvió la sangre cuando supe que estaba con Lynn, entonces salí corriendo al parque. Pude divisar que estaban en un banco, esperé un rato a ver si se paraban, en eso él le dice algo en el oído y se va hacia el heladero, ella se queda sentada, era perfecto, corrí hacia donde estaba Gerard y le hablé...

-Daniela: Hola...
-Gerard: ¿No vas a pelear conmigo verdad?
-Daniela: No (sonreí) solo vengo a decirte algo.
-Gerard: Okey, pero te apuras que tengo cosas que hacer.
-Daniela: ¿Te molesto?
-Gerard: No, pero dime rápido.
-Daniela: Bueno es que no sé cómo empezar.
-Gerard: ¿Empezar qué?
-Daniela: Pero no te desesperes, ¿acaso tienes mucha prisa?
-Gerard: Pues sí, porque mi novia me está esperando.
-Daniela: Aaaah si claro, tu noviecita.
-Gerard: Hey, ¿por qué la tratas así?
-Daniela ¿Así cómo?, la trato como debería.
-Gerard: Pues no, siempre la tratas mal.
-Daniela: Y es que acaso la amas mucho ¿o qué?
-Gerard: Pues tampoco así, pero no deberías tratarla mal ella no te ha hecho nada.
-Daniela: Ah ¿eso crees?, en serio, ¿crees que no me ha hecho nada?
-Gerard: Pues no creo que te haya hecho algo.
-Daniela: Pues adivina, sí lo ha hecho.
-Gerard: A ver, ¿a caso ella te lastimó?
-Daniela: Ella no, pero tu sí.
-Gerard: Ah... ¿ahora es mi culpa?
-Daniela: Pues, ¡siempre fue culpa tuya!
-Gerard: A ver y ¿por qué siempre fue culpa mía?!
-Daniela: Pues...
-Gerard: A ver dime, ¿por qué lo dices?
-Daniela: Es que tú...
-Gerard: Dime pues, no que es ''mi culpa''… ¿yo qué?
-Daniela: ¡Es tu culpa porque me gustas!
-Gerard: ...
-Daniela: Sí Gerard como lo oyes, me gustas, ¿okey?, no podía seguir fingiendo que no me pasaba nada.
-Gerard: Pero…
-Daniela: ¿Qué? Acaso me vas a decir que no me amas, pues ya me adelante a ti porque sé que no me amas a mí, sino a la tal Lynn esa, y si era por eso que la trataba mal.
-Gerard: Dani escúchame...
-Daniela: No quiero oírte más y si vas a decir que es a ella a quien amas o que nada más me quieres como una amiga, sólo... sólo déjame, no me hables más.


Me di vuelta y corrí a mi casa. Gerard gritó mi nombre y suplicó que esperara, pero no podía yo sabía que él no me amaba, solo corrí y seguí corriendo, hasta llegar a mi casa, Gerard me llamó varias veces por teléfono, pero no le contesté, no quería hablar con él, estaba muy triste. En eso sonó el timbre, era él...

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