miércoles, 16 de septiembre de 2009

CAPÍTULO X - Otro estado

-Daniela: ¿Aló?
-Rosa: Hija tenemos ya casi un año viviendo en Boston, ¿te ha gustado vivir aquí?
-Daniela: Bueno madre no ha sido mejor que mi año en Nueva York, pero no me quejo.
-Rosa: Me alegra oír eso hija.
-Daniela: ¿Por qué lo dices ma?
-Rosa: Porque nos vamos a mudar.

Oh no... esas palabras otra vez, no quería mudarme y aunque estuviese sufriendo por Gerard quería seguir ahí en Boston, no sé si era por masoquismo o por lo que había explicado antes, de lo difícil que era mudarse de ciudad o estado. O tal vez era por los buenos amigos que me gané, pero la razón más importante del querer quedarme, estaba totalmente segura de que era Gerard.

-Daniela: ¿Otra vez?
-Rosa: Sí hija, lo siento pero me transfirieron el trabajo.
-Daniela: ¿A qué ciudad nos mudaremos?
-Rosa: No sé; puede ser otra vez a Nueva York o a Montpelier, ¿qué dices tú?
-Daniela: ¿Dónde queda Montpelier?
-Rosa: Es una ciudad de un estado hermano de Nueva York y Massachusetts.
-Daniela: ¿Cómo se llama el estado?
-Rosa: Vermont, te veo muy interesada, ¿quieres que nos mudemos ahí?
-Daniela: ¿Cuánto tiempo me queda para pensarlo?
-Rosa: Solo 2 días hija.
-Daniela: De acuerdo, te llamo después.
-Rosa: Okey, adiós Dani cuídate.
(Cuelgan)

No era justo, yo no me quería mudar, no de nuevo, pero no podía quedarme aquí sola, mi madre no lo permitiría. Lo único que se me ocurrió fue ir hasta la casa de Ray y decirle. Al llegar toqué desesperadamente el timbre y la puerta a la vez mientras gritaba

-Daniela: ¡Rayy, Raaayyy, abre por favor es urgente!
(Ray abre la puerta)

Al dejar de tocar como loca el timbre y la puerta, lo abracé y me di a llorar fuerte. Mi llanto fue de tristeza y dolor, igual que el día en que Gerard estaba en el banco con Lynn o hasta peor.

-Ray: ¡Dani, Daanii!, ¿qué te pasa, por qué lloras?, haces que me preocupe.
(De tanto llanto grité, con mi cara apoyada en su pecho)
-Ray: ¿Dani qué pasa, es Gerard otra vez?
-Daniela: ¡No!
(Lo dije con mi cara aun en su pecho soltando lágrimas. Ray puso sus manos en mis hombros y me separo de él)
-Ray: Dani dime ¿qué pasa?, o sabes que me pondré a llorar contigo.

Trate de sonreír, pues sabía que era un chiste, pero solo podía llorar. Quite sus manos de mis hombros y nuevamente lo abracé.

-Daniela: No quiero irme Ray, no quiero.
-Ray: ¿Irte, a dónde?, ¿por qué te vas?
-Daniela: Sí, me voy del estado, me mudaré de nuevo, y no quiero.
-Ray: ¿Qué?, ¡pero no puedes irte!
-Daniela: Lo sé, yo tampoco me quiero ir, esto es un infierno, por eso odio el trabajo de mi madre.
-Ray: Bueno Dani contra eso no podemos hacer nada, no creo que te dejen aquí sola, ¿verdad?
-Daniela: No, jamás me dejarían.
-Ray: ¿Y en cuántos días te vas?
-Daniela: En 2 días.
-Ray: ¿¡Qué!?, ¿tan solo 2 días?
-Daniela: Verdad que es injusto.
-Ray: Bueno, debemos aprovechar esos últimos 2 días, ¿no crees?
-Daniela: ¿Y cómo crees tú que debemos ''aprovecharlos''?
-Ray: ¿Por qué no comienzas por decirle todo a Gerard?
-Daniela: Pero, ¿cómo puedo decirle?
-Ray: La mejor manera es cara a cara.
-Daniela:Lo intentaré.


Después me quedé en su casa y llamamos a los muchachos (excepto pues, a Gerard). Regresé tarde a mi casa ese día, me había decidido mudar a Montpelier para probar algo nuevo... otra vez, y también pensé mucho en lo que le diría a Gerard, pues al día siguiente tenía que decirle todo, ya que al otro día no estaría aquí.

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