-Daniela: ¿Aló?
-Rosa: Hija
tenemos ya casi un año viviendo en Boston, ¿te ha gustado vivir aquí?
-Daniela: Bueno
madre no ha sido mejor que mi año en Nueva York, pero no me quejo.
-Rosa: Me
alegra oír eso hija.
-Daniela: ¿Por
qué lo dices ma?
-Rosa: Porque
nos vamos a mudar.
Oh no... esas
palabras otra vez, no quería mudarme y aunque estuviese sufriendo por Gerard
quería seguir ahí en Boston, no sé si era por masoquismo o por lo que había
explicado antes, de lo difícil que era mudarse de ciudad o estado. O tal
vez era por los buenos amigos que me gané, pero la razón más importante del
querer quedarme, estaba totalmente segura de que era Gerard.
-Daniela: ¿Otra
vez?
-Rosa: Sí hija,
lo siento pero me transfirieron el trabajo.
-Daniela: ¿A qué ciudad nos mudaremos?
-Rosa: No sé;
puede ser otra vez a Nueva York o a Montpelier, ¿qué dices tú?
-Daniela: ¿Dónde
queda Montpelier?
-Rosa: Es una
ciudad de un estado hermano de Nueva York y Massachusetts.
-Daniela: ¿Cómo
se llama el estado?
-Rosa: Vermont,
te veo muy interesada, ¿quieres que nos mudemos ahí?
-Daniela: ¿Cuánto tiempo me queda para pensarlo?
-Rosa: Solo 2
días hija.
-Daniela: De acuerdo, te llamo después.
-Rosa: Okey,
adiós Dani cuídate.
(Cuelgan)
No era justo,
yo no me quería mudar, no de nuevo, pero no podía quedarme aquí sola, mi madre
no lo permitiría. Lo único que se me ocurrió fue ir hasta la casa de Ray y
decirle. Al llegar toqué desesperadamente el timbre y la puerta a la vez
mientras gritaba
-Daniela: ¡Rayy, Raaayyy, abre por favor es urgente!
(Ray abre la
puerta)
Al dejar de
tocar como loca el timbre y la puerta, lo abracé y me di a llorar fuerte. Mi llanto fue de tristeza y dolor,
igual que el día en que Gerard estaba en el banco con Lynn o hasta peor.
-Ray: ¡Dani,
Daanii!, ¿qué te pasa, por qué lloras?, haces que me preocupe.
(De tanto
llanto grité, con mi cara apoyada en su pecho)
-Ray: ¿Dani qué pasa, es Gerard otra vez?
-Daniela: ¡No!
(Lo dije con mi
cara aun en su pecho soltando lágrimas. Ray puso sus manos en mis hombros y me
separo de él)
-Ray: Dani dime ¿qué pasa?, o sabes que me pondré a llorar contigo.
Trate de
sonreír, pues sabía que era un chiste, pero solo podía llorar. Quite sus manos
de mis hombros y nuevamente lo abracé.
-Daniela: No
quiero irme Ray, no quiero.
-Ray: ¿Irte, a
dónde?, ¿por qué te vas?
-Daniela: Sí, me voy del estado, me mudaré de nuevo, y no quiero.
-Ray: ¿Qué?, ¡pero no puedes irte!
-Daniela: Lo
sé, yo tampoco me quiero ir, esto es un infierno, por eso odio el trabajo de
mi madre.
-Ray: Bueno
Dani contra eso no podemos hacer nada, no creo que te dejen aquí sola, ¿verdad?
-Daniela: No, jamás me dejarían.
-Ray: ¿Y en
cuántos días te vas?
-Daniela: En 2
días.
-Ray: ¿¡Qué!?, ¿tan
solo 2 días?
-Daniela:
Verdad que es injusto.
-Ray: Bueno,
debemos aprovechar esos últimos 2 días, ¿no crees?
-Daniela: ¿Y
cómo crees tú que debemos ''aprovecharlos''?
-Ray: ¿Por qué
no comienzas por decirle todo a Gerard?
-Daniela: Pero, ¿cómo puedo decirle?
-Ray: La mejor
manera es cara a cara.
-Daniela:Lo intentaré.
Después me
quedé en su casa y llamamos a los muchachos (excepto pues, a Gerard). Regresé
tarde a mi casa ese día, me había decidido mudar a Montpelier para probar algo
nuevo... otra vez, y también pensé mucho en lo que le diría a Gerard, pues al
día siguiente tenía que decirle todo, ya que al otro día no estaría aquí.
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