lunes, 14 de septiembre de 2009

CAPÍTULO VIII - Helado

Pero no pude, solo la arranqué y la tiré a la basura. No podía vivir así. Estaba muy triste y mi corazón no podía dejar de latir tan débilmente, solo me quedaba aceptar que Gerard no era para mí. Pero no era tan fácil como sonaba, no dormí en toda la noche, escribiendo cartas de tristeza y dolor; odiando a todo el que pasara por mi mente; arrepintiéndome de no haber hecho algo en el momento en que Ray me dijo que yo le gustaba a Gerard. Por fin lo entendí todo, ahora sabía porque se distanció tanto de nosotros, el día de la reunión en casa de Frankie no había salido con "alguien", había salido con esa tal Lynn. Quería matar a alguien y por si fuera poco quería morir. No sé exactamente la cantidad de veces que maldije mi vida, ni la cantidad que mandé todo al infierno, peor aún la cantidad de veces que dije 'Te odio Gerard' (aunque lo siguiera amando dentro de mí).

Al otro día Frankie, Bob, y Mikey estaban tratando de animarme, pues Ray les había contado todo y ellos se sentían mal por mí. Me veían con cara de tristeza y lástima, ese sentimiento que odio tanto. Pero los evadía solo quería estar sola, me senté en el rincón más lejano del salón, y me rodearon.

-Daniela: ¿Qué les pasa, necesitan algo?
-Mikey: Oye mi hermano es un pendejo, no le prestes atención.

Frank golpeó a Mikey con cara de "cállate idiota" y Mikey miró al suelo con un gesto de "ups".

-Ray: Oye Dani no te pongas así, ¿qué podemos hacer para que sonrías de nuevo?
-Daniela: Estaré bien, no tienen que hacer nada. (Mentía).
-Frank: Ya sé, vamos a comer helado.
-Bob: ¡Buena idea!
-Ray: Claro, como se nota que no te gusta que te brinden un helado.
(Todos rieron)

No pude contenerme, quería reír, pero quería que notaran que estoy mal. No quise hacer que Ray quedara mal así que sonreí levemente y moví la cabeza en sentido de "no"

-Frank: Ves, ya te recuperaste, vamos a la heladería.
-Mikey: Caminen pues, ¿qué hacen ahí tirados?
-Ray: Vamos Dani.

Esperé a que se apartaran un poco y me levanté un poco débil, todos se agarraron de hombros y yo quede entre Mikey y Bob. Cuando llegamos, para nuestra sorpresa estaban Gerard y Lynn. Ella me vio con cara de "¿qué te parece? estoy con Gerard". Traté de no prestarle atención y les sugerí ir a otro lugar.

-Daniela: ¿Qué tal si vamos a otro lugar?
-Bob: ¿A dónde podemos ir?
-Mikey: ¿Por qué debemos ir a otro lugar?
-Daniela: Es que… no me gustan los helados (mentía, pues los helados me encantan, sólo que no quería estar cerca de Gerard y Lynn)
-Ray: Okey, vamos a caminar por ahí.


Ese día la pasamos genial, me hicieron reír mucho, casi no recordé a Gerard, pero en ocasiones lo recordaba y se me salían un par de lágrimas, pero disimulaba para que no se sintieran mal por mí de nuevo.

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