martes, 11 de junio de 2024

Diamante

Fuimos momentos que no se perdieron pero terminaron encontrándose, ganas que no se hallaban y terminaron potenciándose, no había ningún rumbo y aún así nos cruzamos de frente en un impacto que creó y destruyó.

Desprendes filo y rigidez, pero también suavidad y delicadeza al tacto. Es fácil admirar esa asimetría desde cualquier ángulo, hipnotizante como se maneja la luz a travez de tu prisma y crea nuevos colores. Potencias la luminosidad solo con tu presencia aunque no sea tu intención.

Se vuelve sencillo encantarse con algo tan divino, pero se vuelve efímero al tratarse de forjar nuevas vértices en tu estructura. No es fácil conseguir tal pureza en el iceberg que se vuelve tu mar una vez sales a la superficie. 

Helaste mi interior después de incendiarlo, y eso, cariño, arde más que cualquier cosa.

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