sábado, 29 de mayo de 2010

¿Qué hay en el cielo?

Quisiera ser una estrella, para poder observarte en cualquier lugar, que me pidieras un deseo, para que al mirarme quieras estar junto a mí. La ventaja de las estrellas es que siempre serán hermosas a los ojos humanos y ellas siempre brillarán para nosotros tanto como lo inalcanzables que son. Es inevitable verlas al menos una vez, están en muchos sitios al mismo tiempo, brillando con su mayor intensidad, son especiales. Lo más injusto es que le pedimos deseos a la más grande y brillante de todas, esa es la que llama nuestra atención, pero ¿y si  todas fuesen iguales?, no llamarían la atención porque nos parecería estar viendo siempre las mismas, tampoco existieran las estrellas fugaces, las que sólo pasan en momentos especiales, las que nos hacen observarlas con anhelo, con deseo de que se cumpla lo que tenemos en mente.

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