lunes, 25 de marzo de 2013

Cadena de errores

Yo tan mala y tú tan frágil, ese momento en el que decidí que no estaría atada a nadie fue cuando cometí el primer error de un sin fin de ellos. Eras quien se preocupaba y yo quien se perdía, no era como si me importase como te sentías, y allí cometí mi error número dos. Nos entregamos lo que pudimos, ya parecía no sentir nada por ti, escapaste como un ave cuando le abren la jaula, te vi alejar como un niño a su globo cuando lo suelta. No hice nada cuando pude y cometí mi error número tres. Luego de caer en la perdición y no recordarte, se vino una lágrima a mi corazón y cometí mi cuarto error, te busqué hasta que te encontré y no como hubiese querido, te encontré a ti con una sonrisa y se vino el quinto error, morir por ti. Desde entonces no quise que fueses feliz en otro lado y el sexto error afloró, que fue rogarte, pedirte y buscar el perdón que no me merecía. Volvías a perderte como si nada y yo volvía a encontrarte como si todo. Me pediste tiempo para pensarlo, voy por el séptimo, esperaré hasta el final. El noveno error es estar llorando por ti y el error final es no arrepentirme de los últimos cuatro errores.